06 Jun Las barbas de tu vecino

Muchas veces he oído decir que buena parte de lo que ocurre en E.E.U.U., años más tarde, tiende a ocurrir en España. Supongo que esto no es válido para todo, pero es algo que hay que tener en cuenta. Muchas propuestas, tendencias, modas y bienes de consumo aparecen allí primero. Y luego son exportadas al resto del mundo. Cuando las barbas de tu vecino veas cortar, pon las tuyas a remojar.

 

Estaba, creo que fue hace dos martes, trasteanto en mis cosas, mientras tenía la tele de fondo. Y el principio de un documental me hizo levantar la mirada del ordenador.

 

Era un documental sobre un personaje conocido. No sé si muy querido o despreciado, porque no había sido de mi interés hasta este momento.

 

Resultó que el protagonista nació en 1967, así que es, como se solía decir, de mi quinta. Un niño del baby-boom. Que nació en tiempos de bonanza económica en los países desarrollados. Su historia bien podría ser la de un niño nacido en España en 1990. Ya que hay un desfase en el desarrollo socio-económico entre los dos países. Quiero decir que este niño vivió en un entorno más parecido al que tenemos hoy en España que al que teníamos cuando yo nací.

 

El personaje me llamó más la atención por sus semejanzas con chicos que he conocido, que por las que pudiera tener conmigo. No me estaba identificando con él, estaba viendo que lo que aquí ocurre hoy, le ocurría ya a niños de mi generación fuera de España.

 

Un niño, rubio y guapete, primer nieto en una familia, colmado de regalos en Navidad. Que vive feliz dibujando, creciendo, incluso cantando y dando sus primeras notas en una guitarra.

 

Su madre, que reconoce que se casó sin estar convencida de su matrimonio, dice que tenía mucha energía, siempre estaba haciendo algo. Y apunta como relevante el hecho de que el niño se columpiara en una mecedora boca abajo diciendo frases de Barrio Sésamo.

 

Al parecer el niño se movía demasiado. No estaban intentando enseñarle poco a poco a desarrollar sus actividades de manera más “ajustada”. O a distinguir los momentos que requieren actividad motora de los que no la requieren.

 

En 1970, nace su hermana, hecho que provoca un cambio y una reestructuración de las relaciones de todo niño con sus padres. No es raro que esto provoque más, como se suele decir, “llamadas de atención”.

 

Su padre no comprendía su comportamiento, esperaba que los niños no fueran tan molestos. Le reprendía y le hacía sentirse avergonzado.

 

En 1974, con 7 años. Decidieron llevarle al pediatra porque debió parecerles algo suficientemente relevante. El pediatra sacó su linterna, apuntó a su ojo y dijo: “Aquí tenemos un problema”. El médico le prescribió un fármaco llamado Metilfenidato con el nombre comercial de Ritalin. Hoy Rubifén o Concerta. Había diagnosticado el caso como ADHD, Attention Deficit Hyperactivity Disorder. En español TDAH, Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad.

 

El medicamento aumentó la euforia del niño que en ocasiones se disparaba, dificultaba que conciliara el sueño por las noches y ayudó a que se acostumbrara a ver la televisión hasta altas horas de la noche en su habitación.

 

Curiosamente, en 1975 sus padres se separan. Lo que implica que el matrimonio estuvo en crisis en los años anteriores. En esa época, en su ciudad, todavía no era frecuente el divorcio. Y además de la inevitable crisis en el niño, esta circunstancia, su aspecto fisicamente débil y, posiblemente, sus inquietudes poco corrientes, le convierten en blanco de las burlas de sus compañeros de colegio. Lo que ahora se llama bulling o acoso escolar.

 

Un niño de 7 años. Sobrestimulado con bienes materiales, mimado al principio, que tiene aceptar la llegada de una niña que toma su puesto como atracción familiar, que presencia los conflictos entre sus padres y que terminarán en divorcio un año después. Diagnosticado de TDAH con una prueba carente del más mínimo rigor, mirar su ojo con una pequeña linterna. Un trastorno mental cuya causa se atribuye a un mal funcionamiento cerebral que, aún a día de hoy, carece de un indicador fiable y una prueba diagnóstica seria. Envuelto en una trascendental polémica.

 

El divorcio supone el punto de inflexión de la vida de un niño que en 15 años pasa de una situación idílica a ver su familia reducida a la nada y su soporte afectivo prácticamente destruido.

 

Se va a vivir con su madre que intenta rehacer su vida con otra pareja. Pero no hay buena relación entre el niño y su padrastro. Así que se va con su padre con el que tampoco cuaja. Pasa unos años yendo de casa en casa de familiares y amigos, de esos cuyos padres acogen a los amigos de sus hijos cuando se fugan.

 

En el Instituto, comienza a fumar marihuana, la entiende como un refugio, un poco de tranquilidad entre la “sin razón” que es su vida. Un menor, un adolescente abandonado una y otra vez por sus familiares. Toma otras drogas y se mete en todos los líos a los que se acerca.

 

Mientras todo esto sucede, sigue pintando, escribiendo cuadernos llenos de ideas, de canciones, de palabras, de dolor. Cuando ves su obra, se ve mucho dolor, miedo, indefensión, rencor, rabia, desesperación. Va dando forma a una obra que explica, grita al mundo lo que le ocurrió.

 

Su proyecto era ser músico. Montó un grupo. Su segundo disco fue numero 1 en todo el mundo. Y se convirtió en un personaje muy popular. Pero esto, lejos de ayudarle a mejorar psicológicamente, aumentó su estrés y su inestabilidad.

 

Con el paso de los años, un problema estomacal que los médicos no habían conseguido diagnosticar empeoró. Quizá a consecuencia de tantos años de estrés. O como efecto secundario del Metilfenidato, que a día de hoy aparece en la lista de efectos secundarios que proporciona el Gobierno de USA, y de otros medicamentos usados. Ya llevaba años tomando analgésicos.

 

Su primera pareja intentó ayudarle buscando una terapia psicológica, pero dada su situación económica, no se la pudieron permitir. Más adelante pudo pero no lo intentó. No sé las razones, ya no estaba con la misma chica.

 

Dispuesto a cualquier cosa para mitigar el dolor, la depresión, la ansiedad y encontrarse bien. Se hizo adicto a la heroína. Y acabó por suicidarse como última solución.

 

Había crecido en la ciudad de E.E.U.U con más tasa de suicidios. Tuvo el valor de exponerse al mundo, de contar su historia, aunque creo que nunca llegó a entender qué le pasaba y por qué.

 

Tuvo el valor de exponerse al mundo, de contar su historia, aunque creo que nunca llegó a entender qué le pasaba y por qué.

Kurt Donald Cobain (Aberdeen, Washington, 20 de febrero de 1967 – Seattle, Washington, 5 de abril de 1994) fue un músico estadounidense, conocido como el cantante, guitarrista y principal compositor de la banda grunge Nirvana. Cobain formó Nirvana con Krist Novoselic en Aberdeen, Washington, en 1985 y la estableció como parte de la escena musical de Seattle, con su álbum Bleach lanzado por el sello discográfico independiente Sub Pop en 1989.

Después de firmar con el sello DGC Records, la banda logró el éxito con «Smells Like Teen Spirit» de su segundo álbum Nevermind (1991). (Fuente: Wikipedia)

 

El Montaje de Heck. Documental que inspiró este artículo.

 

 

 

NOTA IMPORTANTE: De la coincidencia de alguna, de varias o de todas las circunstancias reflejadas en este artículo con las suyas propias o con las de alguna otra persona, no puede deducirse que la evolución y/o el final de ésta vaya a coincidir con el del personaje del artículo.

 

 

3 Comments
  • Mar
    Posted at 20:56h, 06 junio Responder

    Muy interesante. Quién era el personaje?

  • Jona
    Posted at 15:05h, 18 junio Responder

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