No estamos locos…

Mientras ultimaba las gestiones para la apertura del Centro Psicotel. Sentí la necesidad de aclarar una serie de cuestiones que ayudaran a entender esta web, mi visión de la Psicología y su ejercicio; y por tanto, comprenderse mejor cuál es mi oferta.

 

Es probable que al decidirse a bucear en esta web, ya tenga usted una idea de qué es un psicólogo. (1) Debo suponer que hay todo tipo de opiniones y visiones de lo que hace.

 

Pero, a menudo, al comenzar un trabajo, mi cliente se siente incómodo, incluso avergonzado o enfadado por tener que acudir a verme. Nunca ha ido a un psicólogo y no cree en ellos. Pero alguien de confianza le ha convencido de que era la mejor opción.

 

Los niños, que no suelen informarse antes de venir, no piden venir, pero con 6 años ya tienen una idea formada, ya han aprendido lo que opina su entorno.

 

“El psicólogo atiende a personas mentalmente trastornadas. Enfermos de la cabeza”. O directamente, “locos”, suelen decir los niños. Algunos se atreven a comentar con naturalidad en el cole que van al psicólogo y con frecuencia es motivo de burla y de insulto.

 

Una de mis funciones es cambiar este modo de ver la cuestión. Desmontar el estatus de enfermo se revela como terapéutico ya en la primera sesión. Irse a casa con la idea de que somos personas normales con problemas frecuentes y de soluciones contrastadas, reduce la angustia, la preocupación, anima al cambio. Y es real, se basa en evidencias científicas, no en improvisación, vocación de servicio o sabiduría popular.

 

A pesar de que supone una dificultad añadida a mi trabajo, entiendo perfectamente que muchas personas desconozcan, desconfíen e incluso se cuiden de lo que entienden que es un psicólogo.

Tienen razones de peso para pensar así:

– Los psicólogos no hacemos una labor suficiente para hacer llegar a la sociedad, en qué consiste nuestro trabajo y el valor añadido que podemos ofrecer. (2)

 

– A los psicólogos se nos asocia con una tradición relacionada con la enfermedad mental. No estamos sabiendo explicar que somos expertos en comportamiento, que hace 100 que dejamos de estudiar la mente.

 

– A los psicólogos se nos relaciona con el psicoanálisis y el diván. A partir de una cultura, solo en parte, creada por artistas como Alfred Hitchcock o Woody Allen. Con interpretaciones, muchas veces, incompresibles de la naturaleza humana, con una aureola de misterio que poco tiene que ver con la realidad de nuestro trabajo. El psicoanálisis hizo aportaciones interesantes pero a día de hoy no debería ser representativo de la Psicología.

 

No es extraño que ese cliente tipo al que aludía anteriormente, tenga sus reticencias. Que piense que se va a poner delante de un desconocido que escarbará en sus recuerdos o sentimientos más íntimos. Y que en realidad se siente desprotegido porque “todo el mundo sabe que de esas cosas se sabe muy poco”. “Que eso no se puede aprender con 5 años de carrera universitaria”. Y que, por qué precisamente este, aparentemente joven con un revoltijo como pelo, que tiene delante,  sabe de esas cosas como para cobrarle lo que le cobra. Como para poner en sus manos su salud o la de los suyos.

 

Es perfectamente comprensible.

Habría mucho que escribir, mucho que argumentar, muchos autores que citar pero pretendo que siga leyendo. Lo intentaré con un ejemplo.

 

¿Nuestros deportistas olímpicos son enfermos mentales? No, es obvio. Simplemente saben que se están jugando tanto en su trabajo y que los aspectos psicológicos juegan un papel tan determinante para su éxito, que se dotan de psicólogos para trabajar y controlar esos aspectos, con el fin de mejorar su rendimiento y su bienestar. De aumentar sus probabilidades de éxito. ¡No están locos!, saben lo que quieren… Quieren gestionar el miedo a perder, sobreponerse al fracaso, mejorar su concentración, disfrutar del proceso, alegrarse de los éxitos, a relacionarse con los medios de comunicación, encajar deporte, estudios y familia, etcétera.

A día de hoy estos deportistas no lo ocultan, los psicólogos son parte del equipo.

 

No utilizaré el recurso fácil de decir que todos somos deportistas de élite de nuestra propia vida, pero puedo decir que todos tenemos un trabajo que hacer y una vida que vivir; y que tener conocimientos y manejo sobre los aspectos psicológicos de la realidad aumentará nuestros éxitos y nuestro bienestar.

 

Tener problemas en la vida es algo natural, nos pasa a todos. Tampoco es raro que haya problemas que no podamos solucionar o suframos experiencias negativas, fracasos y desgracias, naturales o no. Estas palabras no les son ajenas a nadie. Todos pasamos o pasaremos por ello. Y ante esos problemas o sucesos, respondemos; perdemos el equilibrio con nuestro entorno y buscamos restablecerlo. No hay nada de malo o vergonzante en servirse del conocimiento para afrontar esos problemas de manera más adaptativa, menos sufrida.

 

Mi trabajo no consiste, aunque a veces sea útil, en la búsqueda de síntomas que me lleven a un epígrafe en un libro que dice que usted tiene un trastorno con un nombre muy feo. Y así, sentirme muy satisfecho porque he encontrado su problema. Mi trabajo consiste en hacer un estudio progresivo de sus circunstancias y su comportamiento en ellas. En recoger sus demandas. Y ofrecerle las acciones planificadas para atenderlas. Mi trabajo es ponerme a su lado y llevarle hasta donde quiere ir.

Por todo ello, en esta web tenga en cuenta lo siguiente:

– Si lee expresiones como enfermedad mental, trastorno mental, salud mental, etc. Se debe a que son las que utilizan los organismos oficiales que estoy obligado a citar para el desarrollo de mis exposiciones. O porque al final es el lenguaje que manejan y demandan los propios clientes. Aún así, intento evitar en lo posible utilizar dichos términos.

 

– La Psicología que practico no es marginal, ni de cosecha propia. Es la más científica, contrastada y extendida actualmente.

 

Cierto es que cada psicólogo es irrepetible, ya que compartiendo un cuerpo de conocimientos común, sus experiencias vitales previas y posteriores; y su trayectoria profesional son diferentes.

 

En este trabajo hay que intentar aplicar los conocimientos y la experiencia profesional a cada persona, incluso a cada sesión, es decir también depende de factores personales del profesional.

 

Y que, como toda ciencia, la Psicología se halla en continua evolución y revisión; como consecuencia se pueden encontrar diferencias sustanciales entre profesionales. La orientación o corriente de la Psicología que me sirve de referencia fundamental y en la que afortunadamente me he formado se conoce como Psicología Conductual o Cognitivo-conductual.

 

Es un enfoque que prescinde de conceptos como mente, inconsciente o enfermedad. Entiende al ser humano como una especie más de este planeta sujeto a las leyes naturales y los problemas como producto de las relaciones entre el ambiente y los individuos y no como disfunciones orgánicas, puesto que no se ha encontrado causa biológica para los llamados trastornos mentales. (3) Un enfoque que propone el cambio en el ambiente como motor del cambio en el sujeto. Y el cambio en el comportamiento como motor del cambio en el ambiente. Un enfoque que se apoya en el trabajo concienzudo de muchos psicólogos que se obligan a la máxima exigencia científica. La Psicología siempre tuvo que hacer un esfuerzo extra para hacerse oír y respetar.

Un psicólogo puede ayudarle a gestionar sus problemas, el daño ocasionado por la vida y a restablecer el equilibrio entre usted y su entorno. Es una función rehabilitadora.

 

Un psicólogo también puede ayudarle a conseguir objetivos, a planificar aspectos importantes de la vida, como por ejemplo optimizar el desarrollo de su hijo, conseguir un ascenso, una relación de pareja de calidad o cualquier otra meta que se proponga. Es una función educativa y de asesoría.

 

Últimamente, se habrá dado cuenta, ha aparecido la figura del coach. Un movimiento que sólo puede haber emergido de la Psicología. Una amiga dice que si vas al coach te miran mejor que si vas al psicólogo. Un coach es una persona que ha estudiado cualquier carrera, Ingeniería de Caminos o Administración y Dirección de Empresas por decir alguna. Incluso podría no ser licenciado. Una persona que decide dar un giro a su carrera profesional aprovechando la posibilidad de cursar un Master no homologado de una disciplina inexistente llamada Coaching, en el que se dota de algunas herramientas de la Psicología para entrenar y aconsejar, es decir practicar la Psicología, a partir de una formación inadecuada e insuficiente. Y por tanto con riesgo de convertirse en un problema más que en una solución. No se engañe, un coach es un psicólogo no titulado y sin formación. Buenos consejos dan muchas personas, asumir la responsabilidad de la evolución de una persona es otra cosa, y muy seria. Elegir un sucedáneo por ser más barato o mejor visto no es la mejor solución. Nuestra profesión es muy susceptible al intrusismo profesional. A nadie se le ocurriría encargar la construcción de su casa a un panadero.

Confíe en un psicólogo debidamente acreditado. En Psicotel, puedo ayudarle. Tanto para hacerme responsable de prestarle yo mismo el servicio, como para guiarle y orientarle hacia las gestiones y los profesionales adecuados.

 

Mi intención en esta web y en el ejercicio de mi trabajo es ser exigente, cumplir con mi obligación. Perseguir la verdad y no colaborar con la mentira, la pseudo-ciencia o los intereses creados. No voy contra nadie, argumento lo que acepto o no acepto. Mi trabajo no puede ceñirse a lo mayoritario, ni a lo minoritario, a lo políticamente correcto o incorrecto. Mi trabajo es ponerme a su lado y llevarle donde quiere ir y en esa relación sólo cabe la franqueza. No soy erudito, ni catedrático, ni aquello que se llama psicólogo teórico que investigan en busca teorías y métodos. Soy lo que se llama un psicólogo aplicado. Aplica la Psicología. Me he dedicado a mejorar y cambiar la vida de las personas que me han dado su confianza.

 

La única búsqueda importante es conseguir la manera de ayudarle a usted. Que comience con un buen psicólogo y que sea el único porque sabe ayudarle. O que deje de peregrinar de profesional en profesional buscando una solución. Mi propósito en esta web es informarle, ganarme su confianza y convencerle de que soy la mejor opción. Con un psicólogo no se firma ningún contrato de permanencia, ni se pagan adelantos o matrículas. Se puede y se debe comunicar aquello que no gusta o no convence. Cuando se viene a Psicotel se es cliente, no paciente. Se debe tomar partido en el cambio; de conseguirlo, lo haremos juntos.

 

Me gustaría agradecer la confianza recibida de todos mis clientes durante estos casi 20 años.

4 Comments
  • Miguel
    Posted at 13:21h, 10 mayo Responder

    Gran Profesional. !!

  • Elena
    Posted at 21:12h, 17 mayo Responder

    Estoy de acuerdo. A veces personas así son fundamentales en nuestra vida.
    Me ha gustado el artículo.
    Gracias.

    • J.A:E. Psicotel
      Posted at 00:56h, 18 mayo Responder

      Gracias, Elena, por tu comentario. Espero que continúes leyendo mis artículos y que te sean de utilidad. Un saludo.

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