27 Jun ¿Por qué necesitamos que nos quieran?

Interesándome por la evolución de un caso, chateo un momento con una clienta, 45 años. En adelante, Ana. En busca de feedback sobre mi blog, le pregunto qué le estaban pareciendo los artículos y si tenía interés en que hablara de algún tema en concreto.

 

Su respuesta fue:

“Me han gustado mucho. Sobre todo el de los buenos y los malos. Es muy interesante tu punto de vista. Ojalá lo lea mucha gente. Me gustaría q hablaras de la autoestima, de cómo aprender a decir no, de cómo hablar a nuestros hijos, de por qué necesitamos q  nos quieran, de cómo querernos a nosotros mismos…

 

Bueno, ya ves q sigo dándole vueltas a todo lo q hablamos y q quedó interrumpido pero q seguro q algún día retomamos. Hecho de menos nuestras conversaciones y el buen rollo q me transmitían.  Muchas gracias”

 

Agradezco infinitamente estas palabras de apoyo y espero que este artículo sea de utilidad al mayor número de personas posible. Me gustaría que esta web creciera, sin utilizar el estilo agresivo, ni el formato artificialmente simplificado que prolifera en la web. Artículos que prometen chollos con el mínimo esfuerzo. Me gustaría que creciera como crecen las cosas que merecen la pena, poco a poco, desde abajo, mediante la fidelización de las personas que conocen mi forma de trabajar, comparten mi forma de ejercer la Psicología o gustan de mis artículos. Y que recomiendan esta web porque confían en su contenido y en quien lo desarrolla. De este modo, la web, el blog y su contenido tendrán la base sólida necesaria en la que asentarse, para acercarse lo más posible a una divulgación científica, profesional y honesta. Y la fortaleza para resistir los numerosos obstáculos que pueden encontrarse en un camino de esta naturaleza.

 

Por ello, sí, como en todos los blogs, es importante que, de la manera que consideres más apropiada, recomiendes la web y compartas los artículos. Likes y comentarios también serán bienvenidos. Recuerda que estás en una web sin publicidad, sin conflictos de intereses, sin patrocinios. Sólo con tu ayuda merecerá la pena.

Dando las gracias una vez más por vuestro seguimiento y confianza procedo a atender las peticiones de mi clienta. Básicamente, está planteando tres cuestiones. Aprender a decir no, cómo hablar con nuestros hijos y cómo querernos a nosotros mismos que entiendo engloba la cuestión de la autoestima y la pregunta de por qué necesitamos que no quieran.

¿POR QUÉ NECESITAMOS QUE NOS QUIERAN?

 

Lo primero que necesitamos es acordar qué entendemos por “querer”.

 En el DRAE encontramos:

 

querer¹
Del lat. quaerĕre ‘buscar’, ‘pedir’.
1. tr. Desear o apetecer.
2. tr. Amar, tener cariño, voluntad o inclinación a alguien o algo.
querer²
1. m. Cariño, amor.

Digamos que se quiere a alguien si se está dispuesto a cuidarle, proveerle, protegerle, respetarle, educarle y desearle, esto último si la relación incluye sexo. En adelante, para abreviar, amor.

 

Todos estos conceptos, desde el punto de vista psicológico, implican intercambios de conductas (actos, emociones y pensamientos) entre los que se “quieren”, que se refuerzan unas a otras  y aseguran su continuidad.

 

Querida Ana, necesitamos que nos quieran porque nuestro crecimiento y desarrollo requiere de la relación con otras personas. El amor en sus diferentes manifestaciones es un acto comunicativo que cumple un papel fundamental en la supervivencia y expansión de nuestra especie.

 

Nacemos inmaduros para adaptarnos de forma autónoma, desprovistos de las conductas necesarias para sobrevivir y necesitamos eso que hemos definido como “amor” para aprenderlas.

 

La Asociación Española de Pediatría, para el cuidado y atención del recién nacido sano en el parto y en las primeras horas después del nacimiento. Recomienda propiciar la unión madre-hijo desde el nacimiento hasta el alta hospitalaria, por lo que no deben existir separaciones, salvo que la salud de alguno de estos así lo requiera. Y el contacto piel con piel entre madre e hijo inmediatamente después del alumbramiento. Leer artículo.

 

Otros animales no lo necesitan, las tortugas nacen totalmente preparadas para intentar sobrevivir solas, jamás ven a sus progenitores, ni reciben ayuda alguna. Jamás pertenecen a un grupo. Nosotros siempre. Otras muchas especies también usan del amor para maximizar su adaptación y proliferación. El Koala permanece alrededor de 12 meses al cuidado de su madre.

 

El recién nacido no está dotado de lenguaje pero sí es receptivo al intercambio emocional, que ya se ha producido dentro del útero materno. Responde con emociones al contacto físico y a la voz de su madre. Comunica su malestar con estrés, llanto y cambios no esperados en sus rutinas; y su bienestar con relajación y ausencia de llanto mientras sigue su rutina diaria.

 

El intercambio entre el niño y otras personas que le aman, genera estimulación, seguridad y satisfacción para crecer y adaptarse. El niño recibe todo aquello que necesita para sobrevivir, y los progenitores o cuidadores reciben la satisfacción de ver a su hijo crecer, que además está dotado para atraerles con su gracia natural.

 

Para garantizar su supervivencia, dedica buena parte de sus esfuerzos al aprendizaje. Todo es nuevo, así que se estresa con facilidad. Esto es normal y necesario para el niño. El estrés en el niño produce estrés en los padres. Es para aumentar las probabilidades de que los padres le atiendan y resuelvan aquello que se lo produce. Un manejo deficiente de este estrés puede hacer que los padres enseñen lo contrario de lo que intentan enseñar.

 

A medida que crece y va incorporando los usos y costumbres de su entorno, el contacto físico continua siendo importante, pero debe complementarse con un lenguaje comprensible y otros actos comunicativos en uso. Las comunicaciones no deben producir estrés, pues tenderán a evitarse.

 

Mientras amplia su conocimiento del mundo y su radio de acción, se apoya en la seguridad que le proporciona su grupo. Y nunca deja de apoyarse en la aceptación de su grupo para seguir aprendiendo a sobrevivir en su entorno. El rechazo continuado del grupo nos genera problemas graves en el desarrollo, el bienestar y la salud.

 

Muchos de nuestros comportamientos como humanos, quizá todos, no importa la edad, tienen con fin último la aceptación y el aumento de nuestro estatus dentro del grupo. No en vano, consideramos el súmmum del éxito, ser mundialmente conocido en cualquier ámbito de actividad profesional.

 

Aún siendo adultos, necesitamos que nos quieran. Necesitamos que nuestras parejas nos acepten, nos apoyen, nos cuiden, nos hagan el amor. Para sentirnos bien y tener las fuerzas para luchar con nuestro día a día, para seguir aprendiendo y desarrollándonos como hacemos desde que nacimos. Necesitamos que nuestros hijos nos quieran, por la misma razón, y para saber que lo estamos haciendo bien como padres. Necesitamos sentirnos valorados en nuestro trabajo para seguir teniendo fuerzas para sacar nuestra parte adelante.

 

Como ves, mi muy estimada Ana, nunca dejamos de utilizar la seguridad, el amor, la amistad, la aceptación, etc., para seguir adelante en nuestro viaje por la vida.

 

Imágenes y referencias bibliográficas:

  1. M. Sánchez Luna y otros (2009): “Recomendaciones para el cuidado y atención del recién nacido sano en el parto y en las primeras horas después del nacimiento

    Asociación Española de Pediatría. Revista Anales de Pediatría. Publicado por Elsevier España, S.L.

    doi:10.1016/j.anpedi.2009.07.012. Ir

  2. Fotografía: Hembra y cría de Chimpancé. Pan Troglodytes.
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4 Comments
  • Anónimo
    Posted at 16:28h, 27 junio Responder

    Estoy totalmente de acuerdo con lo q dices. Claro q necesitamos q nos quieran . Sin ese amor la vida no tiene sentido . El amor es el motor de la vida, al menos de la mía. Pero deberían enseñarnos algo importante, querernos a nosotros mismos. No podemos depender del amor de nadie y hasta q no nos queramos y seamos lo más importante para nosotros mismos , nadie nos querrá. Gracias por este postre.

  • Anónimo
    Posted at 17:35h, 04 julio Responder

    Estoy totalmente de acuerdo con lo que dices. Sin amor no hay nada, pero ese amor debe ser correspondido, debe haber un intercambio, sino hay toma y daca, al final ese amor se muere.

    • J.A:E. Psicotel
      Posted at 13:45h, 05 julio Responder

      …espero que este anónimo no sea de mi mujer…;)

      • RA MU
        Posted at 21:10h, 22 julio Responder

        Por lo del toma y daca ? 🙂

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