A esta edad se producen con facilidad conflictos con padres, profesores, instituciones y otros jóvenes. Se ponen en riesgo la formación académica, las relaciones familiares futuras y la incorporación social del joven; y en casos más graves la calidad y la esperanza de vida futuras.

Los adolescentes son, a menudo, etiquetados como inmaduros. El parámetro inmadurez/madurez es aplicable a cualquier edad, y es solamente una herramienta en la que se apoyan los profesionales y que en ningún caso, como cualquier otro parámetro, debe servir para etiquetar, estigmatizar, enjuiciar o cuestionar al sujeto al que se evalúa.

En demasiadas ocasiones, en estas circunstancias de conflicto, los menores son tratados como personas que sufren dolencias similares a enfermedades que deben ser controladas a toda costa. Con fármacos incapacitantes, ingresos hospitalarios, avisos a la policía e incluso denuncias de padres a hijos.

La O.M.S. desaconseja este tipo de actuaciones por su falta de resultados y sus efectos iatrogénicos, proponiendo realizar terapias cognitivo-conductuales y medidas socio-comunitarias como actuaciones preferentes.

“Los niños y adolescentes con trastornos mentales deben ser objeto de intervenciones tempranas científicamente contrastadas de carácter no farmacológico, ya sean psicosociales o de otra índole, dispensadas desde el ámbito comunitario, evitando la institucionalización y la medicalización.” 

Organización Mundial de la salud. (1)

Durante 30 años de trabajo con adolescentes he comprendido que el respeto, la franqueza y la confianza en las fortalezas del joven, así como la actuación y el posicionamiento de los adultos son más efectivas para provocar el cambio que el cuestionamiento y una actuación exclusivamente represora, asentada en mitos y miedos acarreados por los adultos de generación en generación.

En Psicotel, le ofrezco una terapia personalizada de tipo conductual que se desarrolla mediante:

  • Una evaluación continua centrada en la identificación de trastornos, conflictos y conductas problema; y de las variables ambientales que los mantienen.
  • Plan de tratamiento personalizado.
  • Búsqueda de implicación de los adultos responsables del adolescente.
  • Explicaciones científicas y útiles para gestionar el cambio, las dudas y las dificultades a lo largo de toda la terapia para todos los participantes.
  • Revisión permanente del plan de actuación para adaptarse a los cambios.

La terapias para adolescentes en conflicto comportan dificultades especificas que aumentan la probabilidad de desgaste, por tanto requieren de una mayor cohesión de las partes, mayor persistencia en las actuaciones. Le ayudaré a entender y a posicionarse adecuadamente en el proceso de cambio de su hijo. Uno de los riesgos de fracaso más frecuentes en estas terapias es confundir una crisis y con la evolución general de la terapia.

Una vez estudiado el caso, le explicaré el plan de tratamiento y todos aquellos aspectos que deba conocer para llevar a buen puerto nuestro objetivo, recuperar el bienestar de su hijo.

Referencias y enlaces

(1) Plan de acciόn sobre salud mental 2013-2020. ISBN 978 92 4 350602 9 (Clasificaciόn NLM: WM 101) © Organización Mundial de la Salud, 2013. Pág: 17.

Artículos relacionados

¡La adolescencia no existe!

¿Qué es la adolescencia? ¿Cómo es el adolescente? Todos sabemos lo que es la adolescencia pero, ¿y si no existiera? ¿Existe la adolescencia? ¿Es la […]

Ir al artículo

La voz de tu hijo

No puedo más. Tengo que mandaros este audio porque si no reviento… Estoy harto porque todos me tenéis manía. En el colegio no quieren que […]

Ir al artículo

Mitología de la Educación para hijos

Continuado con esta serie de artículos dedicados a los mitos que he podido detectar en mis años de ejercicio profesional asesorando a familias. Mitos sobre […]

Ir al artículo